- Llegada del chip A20 Pro fabricados en 2 nanómetros para un salto masivo en eficiencia y potencia.
- Revolución fotográfica con la implementación de apertura variable mecánica en los modelos Pro.
- Reducción del tamaño de la Dynamic Island gracias a sensores ocultos bajo el cristal.
- Estrategia de lanzamiento dividida entre septiembre de 2026 y primavera de 2027.
La expectación por los próximos pasos de Apple ya está en niveles máximos. Aunque todavía nos quedan meses para que la compañía de Cupertino nos revele sus cartas, las filtraciones que llegan desde la cadena de suministro ya nos permiten dibujar un mapa bastante detallado de lo que serán los iPhone 18 y sus variantes. No se trata solo de una actualización rutinaria, sino de un cambio de ciclo que promete mover los cimientos del hardware móvil.
Lo más llamativo de esta generación es que Apple parece querer romper con su calendario habitual. No veremos un lanzamiento único, sino que la familia se dividirá en dos etapas, dejando a los modelos más potentes y a un posible plegable como los platos fuertes del otoño, mientras que el modelo básico se haría de rogar hasta la primavera siguiente. Vamos a analizar a fondo cada detalle para que no se te escape nada de este salto generacional.
Modelos y estrategia de lanzamiento
En esta ocasión, la gama se estructuraría en cuatro caminos distintos: el modelo estándar, la versión Pro, el Pro Max y la segunda generación del iPhone Air. Sin embargo, la sorpresa reside en el calendario. Se espera que en septiembre de 2026 lleguen al mercado los iPhone 18 Pro, Pro Max y el esperado iPhone plegable, dejando el modelo iPhone 18 y posiblemente el iPhone 18e para primavera de 2027, concretamente entre febrero y marzo.
Este nuevo despliegue permitiría a la marca de la manzana mantener el interés del público durante más tiempo y dar un protagonismo absoluto a la gama Pro. El iPhone plegable, por su parte, se perfila como un dispositivo tipo libro con una pantalla externa de 5,5 pulgadas y una interna de 7,8 pulgadas, utilizando una bisagra de metal líquido para evitar que el pliegue sea demasiado evidente y optando por Touch ID en lugar de Face ID debido a la complejidad del chasis.
Diseño y la evolución de la pantalla

En cuanto a la estética, los modelos Pro no darán un volantazo radical, manteniendo la estructura de aluminio pero con biseles todavía más finos. El verdadero cambio está en el frontal. Apple ha estado trabajando en un cristal micro-transparente que permite esconder el emisor de puntos y el sensor infrarrojo del Face ID bajo el panel. Gracias a este truco, la Dynamic Island se reduciría aproximadamente un 25%, pasando de los 20,06 mm actuales a unos 14,98 mm.
Los tamaños de pantalla se mantendrían estables: el iPhone 18 y el Pro tendrían 6,3 pulgadas, el Air 6,5 pulgadas y el Pro Max alcanzaría las 6,9 pulgadas. La gran joya tecnológica sería la implementación de paneles LTPO+ con tasa de refresco de 120 Hz, lo que permitiría un control mucho más preciso de la luz y un consumo energético reducido, alargando la vida de la batería en el día a día.
Sobre los colores, parece que Apple quiere volver a los tonos llamativos. Aunque el rojo intenso podría quedar fuera, se rumorea la llegada de un color burdeos, azul claro (estilo Sierra Blue), plata y el regreso del negro clásico. Otros informes mencionan incluso un tono cereza con matices lilas o un marrón chocolate para darle un aire más sofisticado a la línea premium.
El cerebro del dispositivo: Chip A20 y RAM
El salto más bestia se produce en el interior. Los modelos Pro estrenarán el chip A20 Pro fabricando en 2 nanómetros gracias a TSMC. Este proceso de fabricación permite meter más transistores en menos espacio, lo que se traduce en un rendimiento un 15% superior y una eficiencia energética que mejora en un 30%. Para evitar cuellos de botella, Apple usaría la tecnología WMCM (Wafer Level Multi Chip Module), integrando la memoria RAM directamente en el wafer del procesador.
Hablando de memoria, toda la gama daría un salto importante para soportar las exigencias de la inteligencia artificial. Se espera que todos los modelos cuenten con al menos 12 GB de memoria unificada, y que algunas versiones Pro lleguen incluso a los 16 GB. Esto es fundamental para que Siri, ahora potenciada por modelos de Google Gemini y Apple Intelligence, funcione con una fluidez total sin tirones.
Cámaras con apertura variable y conectividad
La fotografía sería el gran argumento de venta de esta generación. La novedad estrella es la apertura variable mecánica en la cámara principal (de f/1.4 a f/2.4), permitiendo controlar físicamente la luz y el desenfoque, algo que hasta ahora era terreno de las cámaras réflex. Además, los modelos Pro incorporarían un nuevo sensor de imagen apilado de tres capas de Samsung, que reduce el ruido digital y mejora el rango dinámico.
El teleobjetivo también recibiría mejoras en su apertura para captar más luz, y la cámara frontal subiría a los 24 megapíxeles, mejorando la calidad de los selfies frente a los 18 MP anteriores. Todo este hardware fotográfico haría que el módulo de cámaras sobresalga un poco más que en el iPhone 17, pero a cambio obtendríamos la versatilidad más potente de la historia de la marca.
En el apartado de comunicaciones, llegaría el módem C2 de Apple. Este chip no solo mejoraría la compatibilidad con 5G mmWave, sino que introduciría el soporte para el estándar NR NTN, permitiendo internet completo vía satélite en zonas donde no haya cobertura tradicional, llevando la conectividad satelital mucho más allá de las simples llamadas de emergencia.
Batería, Software y Precios
Para alimentar todo este despliegue, el iPhone 18 Pro Max podría montar una batería de entre 5.100 y 5.200 mAh. Gracias a la eficiencia del chip de 2 nm, la autonomía debería romper récords. Todo esto vendría coordinado por iOS 27, el nuevo sistema operativo que se presentaría en la WWDC de junio de 2026 y que llegaría con una Siri totalmente renovada y más inteligente.
En cuanto al dinero, Apple se encuentra en un dilema debido a que el proceso de 2 nm es un 50% más caro. No obstante, se cree que la empresa preferirá absorber parte del coste para no espantar a los clientes. Los precios base de 256 GB podrían mantenerse: el iPhone 18 desde 950-1.000 euros, el Pro desde 1.319 euros y el Pro Max desde 1.469 euros. Sin embargo, es muy probable que las versiones de 512 GB, 1 TB y 2 TB sufran un incremento notable en su precio final.
La nueva familia de smartphones de Apple se presenta como un conjunto equilibrado donde la apertura variable de la cámara, el procesador de 2 nm y la Dynamic Island reducida son los pilares fundamentales. Con un despliegue escalonado que comienza en septiembre de 2026 y termina en la primavera de 2027, la marca busca optimizar su impacto en el mercado mientras introduce innovaciones disruptivas en conectividad satelital y memoria RAM para dominar la era de la IA.

