- Las extensiones Firefox como Planet VPN, 1VPN, Proton VPN, VeePN y Windscribe ofrecen distintos niveles de seguridad, bloqueo de anuncios y acceso a contenido restringido.
- Planet VPN y 1VPN destacan por ser gratuitas, fáciles de usar y con funciones extra como suplantación de geolocalización, bloqueo de rastreadores y opciones sin registro.
- Proton VPN y VeePN apuestan por redes más amplias, políticas de no registros y soporte multidispositivo para reforzar la privacidad en todo el ecosistema del usuario.
- La nueva VPN gratuita integrada en Firefox añade una capa nativa de protección con límites de datos, alineada con el enfoque de privacidad transparente de Mozilla.

Si estás buscando cómo tener una VPN gratis en Firefox sin volverte loco probando extensiones, proxies raros y soluciones a medias, aquí vas a encontrar todo lo que necesitas. Hay muchas opciones en la tienda de complementos y en la propia web, pero no todas ofrecen la misma seguridad, velocidad ni nivel de privacidad, y algunas ni siquiera son realmente una VPN como tal.
En esta guía te explico, con todo lujo de detalles, qué ofrecen servicios como Planet VPN, 1VPN, Proton VPN, VeePN, Windscribe e incluso la nueva VPN gratuita integrada en Firefox, qué puedes esperar de cada uno, qué limitaciones tienen y para qué tipo de uso te pueden venir mejor. La idea es que, al terminar de leer, sepas qué extensión o función encaja con tu forma de navegar y qué compromisos asumes en cada caso.
Planet VPN para Firefox: VPN gratuita, bloqueo de anuncios y anonimato
Planet VPN se presenta como una extensión gratuita para Firefox pensada para quienes quieren privacidad, acceso a contenido bloqueado y alguna capa extra de comodidad, todo ello sin pagar. Es un complemento orientado tanto a usuarios poco expertos como a quienes quieren algo rápido de instalar y usar, sin necesidad de hacer ajustes complejos.
La extensión funciona redirigiendo el tráfico del navegador a través de un servidor remoto cifrado, lo que permite ocultar la IP real, camuflar la ubicación aproximada y abrir el acceso a páginas con restricciones regionales o bloqueos a nivel de red. De esta forma, resulta sencillo entrar en webs censuradas, catálogos de streaming de otros países o portales que tu proveedor o tu empresa han decidido limitar.
Uno de los puntos fuertes de Planet VPN es que su servicio cuenta con apps gratuitas para múltiples plataformas: ordenadores con Windows o macOS, móviles iOS y Android, routers y otros dispositivos. Todas estas aplicaciones se pueden descargar desde su web oficial y emplean protocolos como OpenVPN e IKEv2 en móviles para proporcionar un túnel cifrado completo más allá del navegador.
La interfaz se ha diseñado con un enfoque muy directo: el usuario solo tiene que hacer unos pocos clics para conectarse al servidor elegido y quedar “oculto” mientras navega. Este enfoque minimalista reduce la curva de aprendizaje y evita que la gente se pierda entre menús avanzados si lo único que quiere es pulsar un botón y navegar con más privacidad.
Entre sus funciones clave en Firefox, Planet VPN incluye acceso ilimitado a prácticamente cualquier tipo de web, permitiendo sortear bloqueos regionales e institucionales. No se imponen límites explícitos al tráfico y, mientras el servidor elegido esté disponible, se puede seguir navegando normalmente sin que el complemento fuerce desconexiones o cierres de sesión constantes.
La extensión también hace hincapié en proteger la visita a páginas de contenido para adultos. Al canalizar el tráfico a través de la VPN, el historial y las solicitudes de esas webs no quedan asignadas directamente a tu IP real, lo que reduce el rastro identificable asociado a la conexión doméstica o del trabajo.
Otro punto interesante es el bloqueador de anuncios integrado, que sirve para parar anuncios invasivos, rastreadores y scripts de seguimiento dentro del propio navegador. Combinado con filtros inteligentes, permite personalizar de forma básica cómo se cargan las páginas, reduciendo la publicidad y parte de la recopilación de datos de terceros.
Planet VPN también promete ayudarte con algo de lo que se habla poco: la discriminación de precios según la IP. Al cambiar virtualmente de país, es posible encontrar tarifas distintas en tiendas online, alquiler de coches, plataformas de juegos o software que ajustan sus precios según la zona geográfica. No es una ciencia exacta, pero sí una táctica habitual para cazar mejores ofertas.
Todo ello se ofrece bajo un modelo que destaca el uso totalmente gratuito de la extensión, sin cuotas mensuales para la navegación básica dentro de Firefox. Basta con descargar el complemento, activar la conexión y empezar a navegar. Eso sí, como ocurre con cualquier servicio de este tipo, es recomendable revisar su política de privacidad y las limitaciones de la versión gratis frente a sus planes de pago, en caso de que exista esa diferencia.
En cuanto a permisos del navegador, la extensión solicita la capacidad de ver y modificar datos en todos los sitios (necesario para funcionar como bloqueador de anuncios y proxy), acceder y cambiar el historial (para poder borrarlo automáticamente si se configura así), gestionar otras extensiones a través del proxy y ajustar opciones de privacidad y cookies para reforzar el bloqueo de rastreadores de redes sociales.
1VPN: proxy VPN gratis con ancho de banda ilimitado y sin registro
1VPN es otra alternativa popular cuando se busca una VPN gratis para Firefox, aunque técnicamente se define como extensión proxy VPN. Su enfoque es ofrecer una solución muy ligera, sin necesidad de registrar una cuenta y con un conjunto claro de funciones centradas en la privacidad básica.
La gran baza comercial de 1VPN es que ofrece un nivel gratuito sin coste y sin registro. Es decir, puedes instalar la extensión y empezar a usarla al momento, sin verificar correo ni crear usuario. Esto rebaja la fricción inicial y atrae a quienes solo quieren algo puntual, rápido y anónimo desde el minuto uno.
En materia de seguridad, el tráfico se cifra mediante SSL/TLS, el mismo tipo de tecnología que se utiliza para asegurar la mayoría de conexiones HTTPS. De esta forma, los datos que viajan entre tu navegador y los servidores de 1VPN van protegidos frente a curiosos en redes Wi‑Fi públicas, administradores de red demasiado cotillas o atacantes que intenten espiar el tráfico.
La extensión declara una política estricta de no guardar registros (no-logs policy): no almacena tu historial de navegación, tu IP original ni datos personales identificables. Siempre conviene tomarse estas afirmaciones con cierto espíritu crítico y revisar su política de privacidad, pero a nivel de mensaje se orienta a usuarios que priorizan que no se guarden logs de su actividad.
Otra característica muy llamativa es que promete ancho de banda ilimitado incluso en la modalidad gratuita, sin topes de datos para streaming, descargas o navegación normal. Esto, al menos sobre el papel, evita el clásico problema de muchas VPN gratis que te cortan al llegar a unos pocos gigas mensuales.
A nivel de rendimiento, 1VPN pone el foco en ofrecer velocidades estables y consistentes en sus localizaciones disponibles. Para ello cuenta con una red de servidores distribuida por varios países, permitiendo elegir ubicaciones que mejoren tanto el acceso a contenido regional como el ping hacia determinados servicios.
La extensión está pensada para consumir pocos recursos del sistema, de forma que el navegador no se vea penalizado. Su interfaz es muy simple, con un diseño limpio que facilita que cualquier persona pueda conectarse y desconectarse en segundos sin perderse entre términos técnicos. Además, ofrece un soporte “rápido y amistoso” para resolver dudas o incidencias.
En el terreno de la privacidad avanzada, 1VPN incluye opciones como la suplantación de la geolocalización HTML5, haciendo que la localización que vean las webs coincida con la del servidor VPN, no con la real. También permite deshabilitar WebRTC, lo que ayuda a evitar fugas de la IP original a través de esta tecnología, un problema muy común en navegadores modernos si no se controla.
Sus casos de uso principales abarcan desde proteger la dirección IP frente a webs, anunciantes y terceros curiosos hasta mantener navegación privada frente a ISP y administradores de red, sortear censura en redes restringidas (por ejemplo, en algunas empresas o universidades) y desbloquear contenido sujeto a bloqueo geográfico. Todo con un enfoque muy claro en que la experiencia sea sencilla y sin necesidad de crear cuentas.
Proton VPN en Firefox: integración por extensión y navegación segura
Proton VPN, conocido por su énfasis en la privacidad robusta y el cifrado fuerte, también dispone de una extensión específica para Firefox y navegadores compatibles. Aquí la filosofía es algo distinta: tienes opción de usar la parte gratuita del servicio o dar el salto a una cuenta de pago (Proton VPN Plus) si necesitas más capacidades y servidores.
El proceso de uso es bastante directo: primero creas tu cuenta en Proton (gratuita o Plus), y después, desde la sección de complementos de Firefox, haces clic en “Añadir a Firefox” para instalar la extensión. Una vez incorporada, puedes anclar el icono a la barra de herramientas para tener el acceso siempre a mano, algo útil si cambias mucho de servidor o activas y desactivas la VPN con frecuencia.
Un detalle interesante es la compatibilidad de la extensión con otros navegadores basados en Firefox, como LibreWolf, Waterfox y variantes que usen la versión 109.0 o superior. Esto permite mantener la misma experiencia de Proton VPN en forks del navegador centrados en la privacidad, sin perder las ventajas de la extensión oficial.
Es importante tener en cuenta que Proton VPN aplica un límite de diez extensiones activas para navegadores diferentes por cuenta. Cada instalación en un navegador cuenta como una de esas diez, así que si utilizas varios perfiles o máquinas tendrás que gestionar bien esas plazas para no quedarte sin margen.
A cambio, obtienes la protección característica de Proton: tráfico cifrado, servidores propiedad de la empresa en países con legislación favorable a la privacidad y una política de no registros pensada para minimizar la exposición de datos. Combinado con Firefox, se convierte en una opción sólida para usuarios que valoran la seguridad por encima de todo y ya están familiarizados con el ecosistema Proton (Mail, Drive, etc.).
VeePN: VPN multi-dispositivo con protección de datos y alta velocidad
VeePN se posiciona como un servicio centrado en ofrecer acceso sin límites a contenidos online a la vez que mantiene una conexión segura y estable. La extensión para Firefox forma parte de su catálogo de aplicaciones, pero la marca insiste mucho en su ecosistema completo, pensado para quien quiere proteger algo más que el navegador.
Con VeePN puedes entrar en sitios web, redes sociales y servicios de streaming sin las típicas restricciones regionales, siempre y cuando la plataforma en cuestión no bloquee activamente las IP de sus servidores. La idea es que veas tus series, redes y webs favoritas sin notar grandes cortes de velocidad ni cambios bruscos de calidad, gracias a una infraestructura relativamente amplia.
La privacidad se sustenta en una política de no registros (No Logs), con la que el servicio asegura que no almacena tu actividad de navegación ni detalles que puedan vincularte directamente con lo que haces a través de la VPN. Este enfoque es clave para quienes quieren esconder tanto la IP como la huella asociada al uso de la red.
Otro punto diferenciador es su apuesta por cubrir hasta diez dispositivos por cuenta, de forma que puedes instalar VeePN en Firefox, otros navegadores, tu móvil, tu tablet y tu portátil sin contratar varias licencias. Esto permite mantener un entorno relativamente coherente de seguridad en toda tu vida digital.
En materia de rendimiento, la infraestructura de VeePN cuenta con más de 2.600 servidores distribuidos en 109 ubicaciones por todo el mundo. Esta red amplia facilita que haya menor saturación en nodos concretos y, en teoría, garantiza conexiones más estables y rápidas, lo que es especialmente importante si buscas usar la VPN para streaming, videollamadas o descargas pesadas.
Extensión de Windscribe para Firefox: proxy, bloqueadores y extras de privacidad
Windscribe ofrece una extensión muy completa para Firefox que, a diferencia de un cliente VPN completo, actúa realmente como un proxy con cifrado TLS AES‑128. Esto significa que protege y enruta el tráfico a nivel de navegador, pero no al nivel global de todo el sistema operativo, y su cifrado es algo menos robusto que el de algunos competidores que emplean AES‑256 en configuraciones equivalentes.
Aun así, la extensión para Firefox de Windscribe destaca por combinar múltiples capas de defensa: conexión automática, kill switch para el navegador, bloqueador de anuncios, bloqueo de malware y rastreadores, eliminación de cookies, protección frente a fugas WebRTC, suplantación de geolocalización HTML5 y manipulación de la hora del navegador. Todo ello se orquesta desde la propia interfaz del complemento.
El bloqueador de anuncios integrado en Windscribe es uno de sus puntos más potentes, considerado por muchos usuarios como uno de los mejores dentro de extensiones VPN y proxy. Al filtrar anuncios, rastreadores y otros scripts intrusivos, se mejora tanto la privacidad como la experiencia de navegación, reduciendo el ruido visual y, en ocasiones, mejorando los tiempos de carga.
Estas funciones combinadas ayudan bastante a esquivar restricciones geográficas en servicios de streaming, ya que muchas plataformas no solo miran la IP, sino también comportamientos de navegador, cookies y datos de geolocalización. Al bloquear rastreadores, borrar cookies y falsificar la ubicación HTML5, se refuerza el camuflaje frente a estos sistemas de detección.
Un aspecto curioso de Windscribe es la nomenclatura de muchas de sus funciones, con nombres llamativos al estilo “Exterminador WebRTC”, “Viaje en el tiempo”, “Barrera de humo”, “Monstruo de las galletas” o “Conmutación”. Este enfoque gamificado puede resultar simpático, pero también algo confuso para principiantes que no tengan claro qué hace cada cosa a la primera.
Por suerte, cada función viene acompañada de una breve explicación que aclara su propósito, de modo que con un poco de lectura inicial se entiende qué se está activando o desactivando. Una vez superada esa pequeña curva de aprendizaje, la extensión ofrece un conjunto muy completo de herramientas de privacidad y bloqueo dentro de Firefox, ideal para usuarios que quieren personalizar a fondo su protección.
VPN gratuita integrada en Firefox: nuevo enfoque de Mozilla
Además de las extensiones de terceros, Firefox está dando pasos para integrar su propia VPN gratuita directamente en el navegador. Esta función llega con una versión avanzada del explorador (mencionada como la 149) y busca ofrecer privacidad de forma mucho más sencilla, sin obligar a instalar aplicaciones externas ni a jugar con configuraciones complicadas.
La solución integrada de Mozilla enruta el tráfico del navegador a través de un proxy seguro que oculta la IP y la ubicación aproximada durante la sesión activa. Es una aproximación similar a un proxy VPN a nivel de navegador, pero con la ventaja de estar mantenido y supervisado directamente por el propio equipo de Firefox, que se caracteriza por su enfoque en la privacidad.
En esta primera fase, la VPN integrada se despliega en un número limitado de regiones: Estados Unidos, Francia, Alemania y Reino Unido. A los usuarios de estas zonas se les ofrece un paquete mensual de alrededor de 50 GB de datos, pensado para cubrir las necesidades de navegación general de la mayoría de personas (lectura de noticias, redes sociales, banca online, gestión de correos, etc.).
Es importante señalar que esta cuota de datos no está pensada para reemplazar por completo una VPN de pago intensiva, especialmente si se quiere ver streaming en alta definición todo el día o descargar continuamente. Más bien apunta a dar una protección razonable en las tareas diarias sin coste adicional y sin tener que registrarse en servicios añadidos.
Mozilla subraya que esta herramienta se integra en su modelo de privacidad transparente, alejado de las prácticas dudosas de algunos servicios gratuitos que monetizan con la recopilación de datos. La VPN forma parte de una tendencia de diseño que pone la seguridad por defecto al usuario, pero mantiene estas funciones como opcionales en lugar de forzarlas, para no alterar la experiencia habitual de quienes no quieran usarlas.
Al no requerir una aplicación separada ni una cuenta extra, la fricción de uso se reduce mucho. No tienes que instalar nada fuera del navegador ni dar más datos de los necesarios, lo que simplifica el despliegue tanto en ordenadores personales como en equipos compartidos. Además, al ejecutarse dentro del propio Firefox, el consumo de recursos del sistema suele ser menor que el de una VPN de escritorio tradicional.
Por ahora, no hay un calendario público detallado sobre cuándo llegará esta VPN integrada a otros mercados como América Latina o España, pero su aparición marca un antes y un después en la forma de entender los navegadores. Firefox se posiciona así como una alternativa que no solo respeta la privacidad, sino que la refuerza con herramientas propias, reduciendo la dependencia de proveedores externos.
Junto con la VPN, la versión mencionada introduce también mejoras centradas en la multitarea, como una vista dividida que permite usar dos páginas en una sola ventana, algo muy cómodo para comparar productos, seguir una guía mientras haces otra cosa o trabajar con documentos y fuentes distintas sin marearte cambiando de pestaña.
También se incluye una función opcional basada en inteligencia artificial llamada Smart Window, capaz de resumir páginas extensas, explicar conceptos complicados o comparar productos desde la propia pestaña activa. Se activa solo si el usuario lo desea, manteniendo el control siempre en tus manos para no imponer experiencias de IA a quien prefiera navegar de forma más clásica.
En el apartado de seguridad silenciosa, Mozilla ha trabajado en integrar una API Sanitizer que filtra ciertos tipos de ataques antes de que lleguen al dispositivo, y prepara una renovación visual del navegador con cambios estéticos y una nueva mascota que acompañará la nueva etapa. Todo ello se suma al ecosistema de protección que, junto a la VPN gratuita, refuerza la posición de Firefox como navegador centrado en la libertad del usuario.
Con todas estas opciones sobre la mesa —extensiones como Planet VPN, 1VPN, Proton VPN, VeePN, la potente pero algo más compleja Windscribe, y la propia VPN integrada de Firefox— el truco está en elegir la combinación que encaje con tu forma de navegar, tu tolerancia a la configuración y tu necesidad de privacidad real. Para un uso casual, una extensión gratuita sencilla o la VPN integrada puede ser más que suficiente; si ya mueves datos sensibles o necesitas saltar bloques agresivos, quizá te compense un servicio más completo con buenas políticas de no registros y un histórico sólido de transparencia.


