Cómo activar el Centro de control de iOS en todas las apps y sacarle partido

Última actualización: 3 marzo 2026
  • Configura el acceso al Centro de control desde Ajustes para usarlo en cualquier app y en todo momento.
  • Personaliza los controles para mostrar solo los accesos directos y ajustes que realmente usas a diario.
  • Comprende bien el funcionamiento de Wi‑Fi, Bluetooth y modo avión desde el Centro de control para gestionar mejor la conectividad.
  • Aprovecha las mejoras de iOS reciente para navegar entre módulos y disponer de más funciones sin salir de la pantalla actual.

Centro de control de iOS en todas las apps

El Centro de control del iPhone y del iPad es uno de esos rincones del sistema que marcan la diferencia en el día a día: accesos directos, controles rápidos y atajos para evitar estar buceando continuamente en Ajustes. Cuando está bien configurado y siempre a mano, permite cambiar ajustes en segundos y ganar un buen rato a lo largo de la jornada.

Si quieres abrir el Centro de control desde cualquier app sin límites, personalizar sus botones y entender bien qué hace cada icono (Wi‑Fi, modo avión, AirDrop y compañía), aquí tienes una guía a fondo. Vamos a recopilar y ampliar toda la información que proporcionan las páginas de ayuda de Apple y otros sitios especializados como trucos y consejos para exprimir tu iPhone, pero explicada con otras palabras, en castellano de España y con un tono lo más claro y natural posible.

Qué es el Centro de control y por qué interesa tenerlo en todas las apps

El Centro de control es un panel flotante que se abre sobre lo que estés haciendo y que reúne atajos a funciones clave del sistema: brillo, volumen, conexiones inalámbricas, cámara, linterna, grabación de pantalla, entre muchas otras. Se abre con un gesto sencillo y se cierra igual de rápido, sin abandonar la app que tenías delante.

La gran ventaja es que, en lugar de entrar en Ajustes y buscar cada opción por menús, puedes activar o desactivar funciones en un par de toques, incluso si estás jugando, navegando, viendo un vídeo o contestando mensajes. Es la forma más directa de manejar el iPhone o el iPad sin interrumpir lo que estabas haciendo.

Cuando permites el acceso al Centro de control desde las apps, ese panel está disponible en todo momento: pantalla de inicio, pantallas de bloqueo, juegos a pantalla completa o vídeos en streaming. Si desactivas esa opción, solo podrás abrirlo desde la pantalla de inicio, lo que resulta mucho menos cómodo.

Por eso, una de las claves de productividad en iOS es tener el Centro de control bien configurado y accesible en todas las aplicaciones. Así conviertes un gesto rápido en un auténtico mando a distancia para tu dispositivo.

Cómo abrir y cerrar el Centro de control según tu modelo de iPhone

La forma de invocar el Centro de control depende del tipo de iPhone o iPad que tengas (desde iOS 7 se consolidó como panel independiente). Lo importante es localizar el gesto correcto para no confundirte con el Centro de notificaciones.

En los modelos con Face ID (los que no tienen botón Home físico), abre el Centro de control deslizando el dedo hacia abajo desde la esquina superior derecha de la pantalla. Es el mismo gesto tanto si estás en la pantalla de inicio, como si estás dentro de una app o en la pantalla de bloqueo.

Para cerrar el panel en estos modelos, desliza el dedo hacia arriba desde la parte inferior del Centro de control o toca en cualquier zona libre de la pantalla. En cuanto lo hagas, volverás a la app justo donde la habías dejado.

Si al intentar abrirlo te aparece el Centro de notificaciones, es que has arrastrado el dedo demasiado cerca de la parte superior central. Intenta ser más preciso y empezar el gesto claramente desde la esquina superior derecha para que iOS entienda que quieres el Centro de control.

En los iPhone con botón de inicio (Touch ID), el gesto cambia: desliza el dedo hacia arriba desde el borde inferior de la pantalla para abrir el Centro de control. Es un gesto muy natural si vienes de versiones anteriores de iOS.

Para cerrarlo en estos modelos, puedes tocar en la parte superior de la pantalla o pulsar el botón de inicio. Cualquiera de las dos opciones hace que el panel se oculte y vuelvas al punto exacto en el que estabas.

Activar el Centro de control en todas las apps paso a paso

Además del gesto, lo realmente importante para esta guía es permitir que el Centro de control se abra desde cualquier aplicación. Esa es la opción que hace que esté disponible siempre y no solo en la pantalla de inicio.

En iPhone y iPad, el ajuste está dentro del propio sistema y es muy fácil de encontrar. Para activarlo, solo tienes que seguir estos pasos sencillos dentro de iOS:

  • Abre la app Ajustes en tu iPhone o iPad.
  • Desplázate un poco hacia abajo y entra en Centro de control.
  • En la parte superior verás la opción llamada Acceso desde apps o similar.
  • Activa ese interruptor para que el Centro de control se pueda abrir incluso cuando estás dentro de cualquier aplicación.

Con ese botón activado, el gesto para abrir el panel funcionará tanto dentro de los juegos a pantalla completa como desde Safari, apps de vídeo, redes sociales o cualquier otra app, salvo casos muy excepcionales donde la propia app bloquee gestos del sistema (algo poco habitual).

Si en algún momento notas que el Centro de control se abre «demasiado» y estorba en un juego o aplicación concreta, puedes volver a Ajustes > Centro de control y desactivar temporalmente el acceso desde apps. Eso sí, perderás esa rapidez generalizada que tanto se agradece en el día a día.

Personalizar los controles: añade, quita y reordena accesos

Con el acceso desde apps habilitado, el siguiente paso lógico es adaptar el Centro de control a tus necesidades reales. De nada sirve tenerlo siempre disponible si el panel está lleno de iconos que nunca utilizas.

Apple permite añadir, eliminar y reorganizar los controles desde los Ajustes. Aunque la interfaz ha ido cambiando con las versiones de iOS, la idea es la misma: eliges qué accesos directos quieres ver y en qué orden.

Para configurar a fondo tu Centro de control, sigue este proceso básico, que es válido en iOS moderno:

  • Entra en Ajustes > Centro de control desde tu iPhone o iPad.
  • Busca la sección donde se muestran los controles ya añadidos.
  • Toca en las opciones de Personalizar controles o gestiona directamente los bloques si tu versión de iOS muestra los módulos en una cuadrícula.
  • Añade los controles que más uses (por ejemplo, grabación de pantalla, modo oscuro, accesos de accesibilidad, etc.).
  • Elimina los que apenas utilices tocando el icono de quitar o la opción correspondiente.
  • Reordena los accesos arrastrándolos para que los más importantes queden en la parte superior o en la posición más cómoda para tu pulgar.

La idea es que, con un par de toques, puedas encender la linterna, iniciar una grabación de pantalla, activar el modo ahorro de batería o modificar el brillo sin perder tiempo. Cuanto más ajustado a tu uso cotidiano, más notarás el cambio.

Tener un Centro de control activo, accesible en cualquier momento y bien personalizado hace que la interacción con el dispositivo sea mucho más fluida. No es exagerado decir que mejora la productividad, sobre todo si pasas muchas horas con el iPhone en la mano.

Controles de conectividad: Wi‑Fi, Bluetooth, datos y modo avión

Uno de los bloques más importantes del Centro de control es el de conectividad, donde se agrupan los iconos de Wi‑Fi, Bluetooth, modo avión, Datos móviles y, en muchos casos, AirDrop. Entender bien cómo funcionan desde aquí evita confusiones muy comunes.

Cuando tocas el icono de Wi‑Fi en el Centro de control, lo que haces no es apagar por completo el módulo inalámbrico, sino desconectarte de la red actual. El botón cambia de color indicando que el dispositivo se ha desvinculado de esa red concreta.

Si tocas de nuevo el icono de Wi‑Fi, te volverás a conectar a una red conocida disponible. Es una forma rápida de cortar una conexión concreta sin desactivar la capacidad Wi‑Fi a nivel de sistema, lo que resulta útil si una red está fallando o quieres que deje de usarse temporalmente.

Es importante saber que, al desconectarte de una red desde el Centro de control, la radio Wi‑Fi sigue encendida en segundo plano. Eso significa que funciones como AirPlay y AirDrop continúan operativas y que, al cambiar de lugar o reiniciar el dispositivo, el iPhone puede volver a unirse automáticamente a redes conocidas.

Si lo que quieres es apagar completamente la conexión Wi‑Fi, debes hacerlo desde Ajustes: entra en Ajustes > Wi‑Fi y desactiva allí el interruptor principal. A partir de ese momento, el dispositivo dejará de buscar redes hasta que lo vuelvas a activar, ya sea desde Ajustes o desde el propio Centro de control.

Con respecto a Bluetooth, el comportamiento es muy similar: al tocar el icono en el Centro de control, se desconectan algunos dispositivos (como accesorios específicos) pero no necesariamente se apaga el Bluetooth al 100 % a nivel de sistema. Para un apagado total, también es recomendable acudir a la sección de Bluetooth en Ajustes.

El modo avión, por su parte, desactiva de golpe todas las conexiones inalámbricas principales, aunque luego puedes reactivar manualmente Wi‑Fi o Bluetooth desde el propio Centro de control si necesitas usarlos durante un vuelo o en una zona con restricciones.

En versiones recientes de iOS, además, se han añadido más opciones de conectividad en este panel, como accesos directos a configuraciones de AirDrop, conexiones por satélite o ajustes específicos para viajes. Todo ello se integra dentro del mismo bloque de conectividad para que no tengas que ir rebuscando por el sistema.

Centro de control y modo avión: qué tener en cuenta al viajar

Cuando activas el modo avión, iOS aplica una configuración pensada para deshabilitar las comunicaciones que pueden interferir en aviones u otros entornos sensibles. Sin embargo, no todo se queda bloqueado para siempre.

Desde el propio Centro de control puedes, por ejemplo, volver a conectar el Wi‑Fi aun teniendo el modo avión activo. Esto es muy útil en vuelos que ofrecen Wi‑Fi a bordo o en trenes y otros medios de transporte donde se permite el uso de redes inalámbricas locales.

Apple detalla en su documentación que puedes ajustar el comportamiento del Wi‑Fi y Bluetooth mientras el modo avión está activo para viajar más cómodo: se trata de activar solo lo que necesitas (como el Wi‑Fi del avión) y mantener desactivado el resto de radios para cumplir con las normas del trayecto.

Si en algún momento dudas, lo más recomendable es revisar las opciones de viaje en Ajustes, dentro del apartado de iPhone o de modo avión, para confirmar que tu configuración se adapta a lo que necesitas y respeta las pautas de la aerolínea o del transporte que uses.

Accesos rápidos en iOS 18 y versiones posteriores

En las versiones más recientes del sistema, como iOS 18 y posteriores, Apple ha introducido nuevas formas de navegar por el Centro de control cuando ya lo tienes abierto. Esto hace que sea todavía más potente como panel de atajos.

Cuando estás dentro del Centro de control, puedes deslizar el dedo hacia arriba y hacia abajo desde la propia esquina superior derecha para moverte rápidamente por diferentes grupos de controles. Es una especie de carrusel que da acceso a varias «páginas» de ajustes.

Entre esas secciones adicionales encontrarás accesos específicos a la reproducción de música, los dispositivos de la app Casa y otros controles avanzados del iPhone. De esta forma, puedes pasar de los ajustes de brillo a los altavoces de casa o a los controles de AirDrop con un simple gesto vertical.

Este tipo de mejoras hacen que el Centro de control sea un auténtico panel multifunción que se adapta mejor a un uso intensivo del iPhone, sin necesidad de instalar apps de terceros para gestionar acciones básicas del sistema.

En la práctica, si ya venías usando el Centro de control desde hace años, te conviene dedicar unos minutos a explorar cómo se organizan ahora las distintas capas y módulos para descubrir accesos que quizá estaban escondidos o en posiciones nuevas.

Añadir apps y ajustes extra al Centro de control

Además de los bloques que vienen de serie, muchos usuarios se preguntan si es posible añadir aplicaciones concretas o ajustes adicionales al Centro de control. La respuesta depende, en parte, de la versión de iOS y de lo que Apple permita en cada momento.

En iOS moderno, Apple ofrece un catálogo creciente de controles adicionales desde la sección de Centro de control en Ajustes, donde puedes sumar funciones como accesos de accesibilidad, Modo oscuro, grabadora de voz, notas, atajos, entre otras. Algunas de estas opciones sirven como puerta de entrada rápida a apps del sistema.

Hay usuarios que comentan, por ejemplo, que en su iPhone con iOS 18 han conseguido añadir varias aplicaciones o ajustes directos al Centro de control, aunque posteriormente no recuerdan el proceso paso a paso. En general, esto se hace siempre desde la configuración de Centro de control y aprovechando los módulos que Apple ofrece para enlazar con determinadas funciones.

Si quieres explorar a fondo qué puedes añadir, abre Ajustes > Centro de control y revisa toda la lista de controles disponibles. Verás que muchos de ellos son pequeños accesos a funcionalidades que, en la práctica, abren o interactúan con apps completas, aunque no puedas fijar cualquier app de la App Store de forma totalmente libre.

Para un usuario avanzado, combinar estos módulos con atajos del sistema puede dar mucho juego, permitiendo disparar acciones complejas con un solo toque desde el Centro de control. Siempre conviene revisarlo después de grandes actualizaciones de iOS, porque Apple suele ir incorporando nuevos bloques con el tiempo.

Ventajas de un Centro de control bien configurado

Una vez lo tienes dominado, se nota mucho la diferencia entre un Centro de control descuidado y otro bien pensado. El primero está lleno de iconos que no usas nunca; el segundo se convierte en tu panel de mandos diario.

Si trabajas o estudias con el iPhone o el iPad, agradecerás poder ajustar el brillo, activar el modo No molestar, conectarte a una red Wi‑Fi concreta o usar AirPlay sin dejar lo que estés haciendo. Son pequeñas acciones que, repetidas muchas veces al día, ahorran bastante tiempo.

También es especialmente útil para gestionar rápidamente Wi‑Fi y Bluetooth cuando cambias de lugar, por ejemplo al llegar a la oficina, a casa o a un espacio público. Un par de toques en el bloque de conectividad y ya estás en la red correcta, con los auriculares enlazados y todo funcionando.

Si sueles grabar la pantalla para explicar algo, hacer tutoriales o compartir un problema técnico, tener el control de grabación de pantalla en una posición destacada del Centro de control te evita estar buscándolo cada vez. Lo mismo ocurre con funciones como la linterna, la cámara, los modos de concentración o el acceso a Casa.

Con el paso del tiempo, es buena idea revisar la configuración del Centro de control cada cierto tiempo para adaptarla a tus hábitos actuales. A lo mejor al principio usabas mucho un control y luego ha dejado de tener sentido; en cambio, surgen nuevas funciones con cada actualización de iOS que quizá te interese incorporar.

En definitiva, un Centro de control bien configurado, con acceso activo en todas las apps y con los controles justos y necesarios, convierte al iPhone en una herramienta más ágil, rápida y práctica, tanto para tareas de trabajo como para el uso más cotidiano y desenfadado.

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